
La verdad que permanece…
El Dios precioso de maravilloso esplendor
hizo todo el universo enlazado en su amor
y al contemplar tal hermosura, tierno observó
su poema más perfecto, el hombre, y suspiró.
Pero, vino a entorpecer la maldad con su fiera
la comunión Dios y hombre absoluta belleza…
El plan divino parecía en aquel momento malogrado.
La cruel realidad mostraba al hombre en pecado.
¿Qué hacer? ¿Dónde ir? Sin salida…iba a morir.
Desde entonces los humanos se preguntan: ¿por qué?...
No entienden, no comprenden, siempre hay un para que…
El de aquel momento era una palabra: Jesucristo.
Y su hora llegó con su obra…
La promesa: “…todos los que en él creyeren recibirán perdón de pecados por su nombre…” (Hechos 10:43)
La verdad: “…el que tiene al Hijo, tiene la vida…” (1° Juan 5: 12)
¡Qué difícil para algunos!
¡Qué fácil para otros!
Una gran contrariedad
que sólo tiene un sentido, la verdad…
Pase lo que pase, todo tiene un para qué…
Somos propósitos que Dios quiere cumplir.
¿Cómo?... ¿Cuándo?... ¿Por qué será?...
No es hora de saber…
El Dios precioso de maravilloso esplendor
hizo todo el universo enlazado en su amor
y al contemplar tal hermosura, tierno observó
su poema más perfecto, el hombre, y suspiró.
Pero, vino a entorpecer la maldad con su fiera
la comunión Dios y hombre absoluta belleza…
El plan divino parecía en aquel momento malogrado.
La cruel realidad mostraba al hombre en pecado.
¿Qué hacer? ¿Dónde ir? Sin salida…iba a morir.
Desde entonces los humanos se preguntan: ¿por qué?...
No entienden, no comprenden, siempre hay un para que…
El de aquel momento era una palabra: Jesucristo.
Y su hora llegó con su obra…
La promesa: “…todos los que en él creyeren recibirán perdón de pecados por su nombre…” (Hechos 10:43)
La verdad: “…el que tiene al Hijo, tiene la vida…” (1° Juan 5: 12)
¡Qué difícil para algunos!
¡Qué fácil para otros!
Una gran contrariedad
que sólo tiene un sentido, la verdad…
Pase lo que pase, todo tiene un para qué…
Somos propósitos que Dios quiere cumplir.
¿Cómo?... ¿Cuándo?... ¿Por qué será?...
No es hora de saber…
Silvia Roxana Leys
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